ENSAYO
RESISTENCIA E INTEGRACIÓN, EL PERONISMO Y LA CLASE TRABAJADORA ARGENTINA
DANIEL JAMES
(Siglo XXI - Buenos Aires)

¿Por qué el movimiento obrero se mantuvo fiel a Perón después del golpe de 1955? ¿Qué sucedió con los sindicatos en la Argentina durante los 18 años en que el ex presidente estuvo fuera del país? ¿Por qué la identificación de la clase trabajadora con la ideología peronista? Resistencia e integración, el peronismo y la clase trabajadora argentina, el libro de Daniel James, responde estas inquietudes y se convierte en un texto de lectura imprescindible para los interesados en la mancomunión entre Perón, líderes sindicales y masa obrera.

El trabajo, que al autor le demandó 15 años de labor -fue publicado por primera vez en 1990-, contiene innumerables definiciones que pueden parecer verdades de Perogrullo pero que son consecuencia de un concienzudo análisis de la realidad sociopolítica y de las condiciones económicas del país. Para explicar por qué la clase trabajadora sigue a Perón, James afirma que ese apoyo debe ser visto como el lógico compromiso de los obreros con un proyecto reformista dirigido por un Estado que les prometía ventajas materiales concretas. Al tiempo, subraya que Perón inculca un concepto nuevo: que los trabajadores tenían derecho a interesarse por el desarrollo económico de la Nación y contribuir a determinarlo.

En base a explicar los beneficios obtenidos durante los gobiernos de Perón, el autor sostiene que la lucha que sobrevino después del 55 fue porque el movimiento obrero salió a defender "instintivamente algo que sentían que estaban perdiendo". Recuerda que la gestión militar, en su intento por exorcizar al peronismo, reforzó la identificación con Perón de la clase trabajadora. "Los peronistas de la clase trabajadora -refuerza- asociaban a la era anterior a 1955 con un tiempo de desarrollo nacional que había marchado de la mano con una política de justicia social".

También James dedica un par de capítulos para explicar la aparición del "vandorismo" y lo que significó: pragmatismo, negociación y aceptación de los hechos crudos de la realpolitik que gobernaba la Argentina desde 1955.

Un párrafo aparte merece su abordaje sobre por qué al gremialismo, desde entonces, se lo asocia al gangsterismo, la violencia y la corrupción personal. Es inevitable, como para cualquier escritor, tratar la relación de Augusto Timoteo Vandor y Perón, los efectos de la tirantez entre ambos y la aparición de la izquierda peronista y guerrillera que generó un leimotiv en esa época: la existencia de la burocracia sindical que traicionó las luchas posteriores al 55. Para cerrar su trabajo, James sostiene que "se concibió al peronismo por su búsqueda de justicia social y de reconocimiento de lo derechos de los asalariados como ciudadanos y trabajadores, se lo vio más allá de la pequeñez de las luchas políticas". © LA GACETA